martes, 17 de marzo de 2026

No quiero ninguna mascota

 

¿existe el amor a los animales?

¿existe el amor a los animales?

(en ¿existe el amor a los animales?Cecilia Pavón, editorial SIESTA, 2001)


"Qué bueno, han vuelto los sentimientos
que antes eran como pájaros
/// en mi mente y en mi pecho.
Las personas se visten con aire puro,
aunque no sé, yo de verdad las veo con ropa,
¿quiénes son ellos en realidad?
El gato que vivía con nosotras
/// se fue a buscar nuevos horizontes
Se escapó de un día para otro,
en un abrir y cerrar de ojos,
el gatito tan hermoso que todos acariciaban.
Un gatito negro como la noche,
desapareció en la tormenta.
Pienso que el viento le va a hacer bien.
Pienso que el éxtasis nos envuelve a mí,
/// a Fernanda, y al gato vagabundo que
/// está buscando un platito de comida
/// por el barrio,
pienso que la felicidad es una bandera
/// sujeta a un hilo dorado,
y cuando pienso en esto me largo
/// a llorar sin parar
las lágrimas me vienen más fuertes que nunca
mi cara se hace un remolino de lágrimas
/// y mi cabeza
tan delicada se vuelve gris.
Lo que yo me pregunto a veces, cuando
/// me acuesto tarde a la noche es:
¿existe el amor a los animales?
¿realmente existe ese amor?
Gabriela dice que lo siente,
y ella también me dijo el otro día
/// que yo tenía el corazón frío
Frío!
Ella levantó al gato de la calle herido, con
/// sangre en la panza y lo cargó en su auto
y me rogó de rodillas que yo lo aceptara.
A mí el animal me daba
/// absolutamente igual,
sólo estaba preocupada por los objetos:
los gatos rompen, los gatos son traviesos,
se les va la mente y hacen cualquier cosa.
Un día tiró un florero
y las flores sin agua toda la noche
/// murieron como peces envenenados,
y se comió las medialunas del paquete
/// con papel y todo.
Y rasguñó con furia toda la ropa del
/// placard hasta dejarla hecha hilachas.
Pero al gato Gabriela lo quiere y a mí no.
O en el gato ella ve más amor que en mí.
¿Por qué?
¿seré mala de verdad?
¿estará mi corazón frío de verdad?
Tengo 26 años y me quiero enamorar.
No quiero ninguna mascota,
estoy contenta de que el gato se escapó,
No porque ahora él sea mas libre, sino
/// porque ya no lo tengo que cuidar.
Y creo en el amor a los animales, pero
/// solo si es duradero,
sólo si se prolonga por años,
y creo en el amor a los humanos,
porque el amor de mi vida existe,
está esperando en la calle, viene caminando
y aparecerá en mí"

martes, 3 de marzo de 2026

En mi verso soy libre: él es mi mar

 Dulce María Loynaz

En mi verso soy libre

En mi verso soy libre: él es mi mar.
Mi mar ancho y desnudo de horizontes...
 
En mis versos yo ando sobre el mar,
camino sobre olas desdobladas
de otras olas y de otras olas... Ando
en mi verso; respiro, vivo, crezco
en mi verso, y en él tienen mis pies
camino y mi camino rumbo y mis
manos qué sujetar y mi esperanza
qué esperar y mi vida su sentido.
 
Yo soy libre en mi verso y él es libre
como yo. Nos amamos. Nos tenemos.
 
Fuera de él soy pequeña y me arrodillo
ante la obra de mis manos, la
tierna arcilla amasada entre mis dedos...
Dentro de él, me levanto y soy yo misma.

Te deshilaron de las neblinas boreales

 SUMISIÓN

Dulce María Loynaz

Porque ataron mis huesos
unos con otros, soy.
Porque algún día los desatarán
ya no seré.
Soy y no soy solo a través
de este poco de cal y de artilugio.
Camino y no me aparto de una vida
hecha ya de antemano
para la eterna inmovilidad,
de una muerte
enderezada brevemente.
Camino todavía,
pero mi propia muerte me cabalga:
Soy el corcel de mi esqueleto.

Para el que sabe ver la sombra es solo tránsito de luz a luz.

¿Te deshilaron de las neblinas boreales, o te hicieron con zumo de violetas en una concha de nácar?…


domingo, 1 de marzo de 2026

La vida es algo que tiene que ver con varias cosas

 Boris Vian (Ville-d'Avray, 1920-París, 1959)_


La vida es algo que tiene que ver con varias cosas

En cierto sentido es algo que no se discute

Aunque siempre se puede cambiar de sentido

Porque no hay nada tan interesante como una discusión.

La vida es algo grande y bello.

Algo que incluye fases alternadas

Con una regularidad que tiene algo de prodigio

Ya que a una fase siempre le sigue otra

La vida es algo lleno de interés

Que va, que viene... como las cebras.


Puede suceder que uno se muera

—Y hasta puede suceder que suceda—.

Y sin embargo con eso no cambia nada:

La vida tiene que ver con varias cosas

Y en ciertos aspectos, además,

Está ligada a otros fenómenos

Todavía poco estudiados, poco conocidos,

Acerca de los cuales no vamos a insistir.



domingo, 25 de enero de 2026

Apenas una vida

 Tengo apenas una vida 

y en ella solo tengo 

una  oportunidad 

de hacer lo que quiero. 


Tengo suficiente felicidad 

para hacerla dulce, 

dificultades para hacerla fuerte, 

tristeza para hacerla humana 

y suficiente esperanza 

para ser feliz.


______________Clarice Lispector


sábado, 3 de enero de 2026

La moneda inestable del afecto

 

Elisa Díaz Castelo: ‘Lázaro XI’ y otro poema. I Encuentro de Poetas Iberoamericanos (sede México)

Lázaro XI

 Ayer por fin dejé de suicidarme.
Heiner Müller

Quise morir. Es cierto. Estaba exhausta
de tanto despertar a contracuerpo y en mi piel
siempre la mitad de la noche.
No había lugar en mi vida
para nada que no fuera la muerte.
Todo era demasiado y me dolía
el más mínimo acorde, el color rojo.
Quise morir, aunque mi cuerpo
no quisiera, quise, a pesar de la sangre
que insiste en recorrerme, a pesar
del crecimiento de mis uñas
y considerando, incluso, que el cuerpo
respira por sí solo cada noche.

Mi nombre hacía agua, sabía a tierra.

Y hay en la vida ese qué será de mampostería
y mamparas, de escenario vacío
que culmina en su ausencia.

Me dolía la saliva de mis niños,
sus noches de cuatro horas,
su procenio. Su llanto que rompe anaranjado
como soles que sangran y coagulan.

Son las veinticuatro horas abiertas,
sus corredores encendidos,
es la moneda inestable del afecto,
el reciclaje de la ternura.
Es saber que estamos regresando
hacia ningún lugar y no volvemos
a encontrarnos con los que ya se han ido.
Es saber que todo el tiempo que me queda
no vale lo que un instante gris en la ventana
turbia de hace años. Es la vigilia descaminada
de los que mueren de sueño
y no pueden dormir.

Preferí la muerte, ese común denominador.
Quise esta muerte descastada, esta averiada muerte.
Quise morir. He dicho. Quise.
Eso es suficiente a veces: querer algo.
Quise morir y dejé el nombre de mis niños
en la sala de estar, caminé de espaldas
y cerré la puerta. Quise vaciar mi deuda con la vida,
desvestirme de la sangre, ese vestido rojo
que me abriga por dentro. Quise romper el límite
entre el cuerpo y su sombra.

Quise morir. No pude. Qué fracaso.
Y me estorba la voz con la que he vuelto.
Mi voz, este lugar absuelto.
Voz encanecida con su registro de naves incendiadas,
voz digital, trasplantada voz de raíz roja.
Me cansa mi voz
siniestra de palomas
que aletean su ruido en las iglesias,
voz que es algo porque no enmarca nada
más que un vacío de cúpulas y atrios.
A falta de Él hablo hasta por los codos.
Porque fui al otro lado y Dios estaba muerto.
Todos los dioses: muertos o cansados,
descalabrados dioses de estatuillas.
Sólo tengo mi voz que me acompaña,
su ablación malherida y oraciones
desprovistas de nadie.

(De El reino de lo no lineal, FCE 2020)

Disertación sobre el origen de la vista

La primera vez que me miraste de ese modo,
tratando de descifrar el acertijo de mi cuerpo,
mi sangre se espesó de pronto, fui piel
plenamente, a mediodía. Años más tarde
supe que nuestros ancestros submarinos
desarrollaron en la piel un par de leves hendiduras
más sensibles. Eran los ojos: dos agujeros negros
en los que caía el mundo. Lo que fue temperatura
se hizo luz, por primera vez vista, traducida del tacto.

Pero yo ya lo sabía de algún modo.
Sin decírmelo me mostraste
que mirar es tocar, una variante
que no precisa
cercanía. Tenías razón
en mis manos, mis labios,
mis alargadas clavículas, lo visible
y manso de mi cuerpo. Me conocías
a flor de vista, a golpe de ojo y sin saberlo,
es cierto, me tocabas. Que eso te consuele.

(De Principia, Tierra Adentro 2018
Elefanta 2022)

Elisa Díaz Castelo(fotode Pascual-Borzelli)

Elisa Díaz Castelo (Ciudad de México, 1986)Autora de Proyecto Manhattan (Antílope, 2021), ganadora del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020 por El reino de lo no lineal, del Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal 2017 por Principia y del Premio Bellas Artes de Traducción Literaria 2019 por Cielo nocturno con heridas de fuego, de Ocean Vuong y el premio Poetry International 2016. Con el apoyo de las becas Fulbright-COMEXUS y Goldwater, cursó una maestría en Escritura Creativa con especialidad en poesía en la Universidad de Nueva York (2013-2015). Poemas suyos aparecen en Letras Libres, Nexos, Hispamérica, La Revista de la Universidad, Tierra Adentro, Este País, y Periódico de Poesía, entre otras, han sido incluidos en la  antología de poetas jóvenes españoles y mexicanos Fuego de dos fraguas, en la antología Voces Nuevas 2017 de la Editorial Torremozas y en la antología Liberoamérica (España, 2018). Ha sido becaria del programa Jóvenes Creadores del FONCA en tres ocasiones y de la Fundación Para las Letras Mexicanas durante dos años consecutivos. En 2018 fue seleccionada como una de las dos poetas jóvenes de América Latina invitadas al Festival Internacional de Poesía que se celebra en Trois Rivières. Su primer libro de cuentos, El libro de las costumbres rojas, acaba de salir en Elefanta Editorial.

 


Soñé con detectives

 

Roberto Bolaño (Santiago de Chile, 1953- Barcelona, España, 2003)_


Soñé con detectives perdidos en la ciudad oscura.

Oí sus gemidos, sus náuseas, la delicadeza

De sus fugas.

Soñé con dos pintores que aún no tenían

40 años cuando Colón

Descubrió América.

(Uno clásico, intemporal, el otro

Moderno siempre,

Como la mierda.)

Soñé con una huella luminosa,

La senda de las serpientes

Recorrida una y otra vez

Por detectives

Absolutamente desesperados.

Soñé con un caso difícil,

Vi los pasillos llenos de policías,

Vi los cuestionarios que nadie resuelve,

Los archivos ignominiosos,

Y luego vi al detective

Volver al lugar del crimen

Solo y tranquilo

Como en las peores pesadillas,

Lo vi sentarse en el suelo y fumar

En un dormitorio con sangre seca

Mientras las agujas del reloj

Viajaban encogidas por la noche

Interminable.


_Esto es Poesía por WhatsApp. Poesía en las manos_

jueves, 1 de enero de 2026

2026 para bloguearla

 Hola. Si estás leyendo esto dame una señal. Ya no se bloguea pero sí, veo las visitas, yo misma sigo buscando y armando blogs. Sé que estamos. Les que huimos de la velocidad de la instantánea que ya no es importante a las 24 hs, les que ponemos la cara en el caralibro pero para decir algo, para comunicar, para entablar sentido, les que odiamos "crear contenido" porque escribimos sencillamente, como si fuera en papel, con memoria, pero buscando lectores como una botella al mar.

Esta bloga nació para ensuciarse de poesía ajena, para dejar acá los poemas que me llegan por el mar de navegación digital, los mensajes en botellas de otros tiempos y otros espacios. Seguimos sucia: de besos y arena.