domingo, 8 de septiembre de 2019

Su delito fue no podar sus deseos

TERESA WILMS MONTT: PERFECTA EN SU MUERTE

TERESA WILMS MONTT: PERFECTA EN SU MUERTE
RODRIGO ARRIAGADA- ZUBIETA

Teresa Wilms Montt (Viña del Mar, 1893- París, 1921), representa la perfecta caricatura de la femme fatal, la mistificación de la mujer hermosa que también escribe. Recientemente descubierta en España por la publicación de 2017, Preciosa Sangre- Diarios íntimos, o tardíamente resucitada en Chile, en 2009, gracias a Teresa, la película que rodó Tatiana Gaviola sobre su vida. Porque su poesía y sus diarios permanecen intactos para ser interpretados y hasta ahora ha prevalecido una visión sexista y superficial que omite casi por completo su voz extraña. Encarna, de ese modo, el caso de la escritora cuya vida perdura sobre su obra, algo que ya ocurrió con Anne Sexton y Sylvia Plath, de quien favorablemente hoy se conoce mucho más su obra.
Wilms Montt nació en una familia de élite y descendía de la estirpe de cuatro presidentes de la República chilena. Natural que su vida fuera todo un desajuste entre su espíritu y su época. A Teresa le habría bastado con pasearse por la calle o hacerse fotografiar entre sus amigos, era de esas mujeres subyugantes de las que -en términos proustianos- se suele decir: “además escribe”. Enrique Gómez Carrillo, célebre maestro del confite periodístico en los días de la bella época, dejó la siguiente descripción en las páginas del diario español “El Liberal”: “Los que la ven pasar, esbelta y rítmica, con sus pelos cortados y su bastoncillo insolente, se preguntan si es una bailarina de los bailes rusos, o una parisiense fantástica, o una norteamericana tan millonaria que hasta para sus ojos ha comprado las dos esmeraldas más grandes y más puras que hay en el mundo”. Pero del mismo modo que capaces de admirar la belleza, los hombres se suelen enamorar de un modo enfermizo de estas mujeres a las que suelen esclavizar, por no poder poseerlas completamente. Así, fue acusada de adulterio, por Gustavo Balmaceda Valdés, funcionario de Impuestos con el que se casó sin consentimiento paterno, a los 17 años. Un hombre celoso, violento y entregado casi por completo a la bebida. Fiel a sus pasiones, Teresa se enamoró del primo de su marido –Vicho–, a quien están dirigidas casi todas sus palabras de sus diarios. Esto le valió el confinamiento al convento Preciosa Sangre, y la fatal separación de sus hijas que detonó su suicidio temprano, por medio de un cóctel de pastillas en París. ¿Cuál fue su delito? No podar sus deseos. Anarquista, trilingüe y lectora temprana, desarrolló un pensamiento genuinamente feminista. Antes de ello, en 1916, con ayuda de Vicente Huidobro, huyó del convento en dirección a Argentina, donde conoció a la intelectualidad bonaerense- particularmente a Borges y Victoria Ocampo. Ahí presenció el suicidio de uno de sus enamorados, quien no soportó su rechazo y a quien dedicó su poemario Anuarí.
Para describir su obra, me quedo con las palabras de Gómez de la Serna, quien la conoció en Nueva York: “de qué mundo remoto nos llega esta voz extraña”. En 1917 publicó sus dos primeros poemarios, Inquietudes sentimentales, ópera prima, profundamente surrealista, que tuvo un éxito arrollador en los círculos intelectuales argentinos, lo mismo que ocurrió conTres cantos, obra mucho más erótica. En sus poemas encontramos -principalmente- la ansiedad de un corazón joven y la compulsión de un espíritu rebelde a través del que se desliza desde temprano la idea de la muerte: “Así desearía yo morir, como la luz de la lámpara sobre las cosas/ esparcida en sombras suaves y temblorosas. Es la angustia que se resuelve en la muerte de una mujer amante que solicita la fusión con el ser amado con toda el alma y la carne y que no está dispuesta a ceder un centímetro de sí misma. Su estilo es rompiente y de inigualable calidad estética al mismo tiempo. Sus palabras parecen describir círculos mágicos en un aire nocturno. Es la poesía la que la obliga a vivir un tiempo más y que convierte las Páginas de mi Diario en una defensa precaria ante el mundo: soy yo desconcertantemente desnuda/ rebelde contra todo lo establecido /grande entre lo pequeño/ pequeña ante lo infinito. Es la pasión la que la empuja a arder un poco más, antes de ser la muerte a la que llega gélida por todos los caminos. Si se pudiera resumir en un verso lo que es Teresa Wilms, habría que parafrasear a De Rokha (yo soy como el fracaso del mundo) y decir sobre ella: yo soy como el esplendor y la desgracia del mundo, al que rechaza honestamente.
Mucho se dirá sobre ella, pero es necesario leerla. Huidobro la definió como “la mujer más grande que ha producido la América. Perfecta de cara, perfecta de cuerpo, perfecta de elegancia, perfecta de inteligencia, perfecta de fuerza espiritual, perfecta de gracia”. A lo anterior agrego, a título personal,perfecta en su muerte. En las últimas páginas de su diario, escribió: “Morir, después de haber sentido todo y no ser nada”.
AUTODEFINICIÓN
Soy Teresa Wilms Montt
y aunque nací cien años antes que tú,
mi vida no fue tan distinta a la tuya.
Yo también tuve el privilegio de ser mujer.
Es difícil ser mujer en este mundo.
Tú lo sabes mejor que nadie.
Viví intensamente cada respiro y cada instante de mi vida.
Destilé mujer.
Trataron de reprimirme, pero no pudieron conmigo.
Cuando me dieron la espalda, yo di la cara.
Cuando me dejaron sola, di compañía.
Cuando quisieron matarme, di vida.
Cuando quisieron encerrarme, busqué libertad.
Cuando me amaban sin amor, yo di más amor.
Cuando trataron de callarme, grité.
Cuando me golpearon, contesté.
Fui crucificada, muerta y sepultada,
por mi familia y la sociedad.
Nací cien años antes que tú
sin embargo te veo igual a mí.
Soy Teresa Wilms Montt,
y no soy apta para señoritas.
***
¡Anuarí! ¡Anuarí!
Espíritu profundo, vuelve del caos.
Torna en misteriosa envoltura, huésped de mis noches glaciales.
Que tus dedos de sueño posen sobre mis párpados desvelados.
Ciérralos, Anuarí.
Veneno sublime, da muerte a mi cerebro aterrado.
Quédate sobre mi fosa sonriendo enigmático.
Sonrisas de ultratumba, sombra y luz, sonrisa tremenda que me ha aniquilado.
¡Espíritu profundo, vuelve del caos!
Se han muerto todas mis flores, sólo queda para tu hambre la sangrienta herida de mi corazón partido.
Anuarí, Anuarí. ¡Sucumbo en el torbellino de los astros locos que se precipitan!
¡Vuelve del caos!
ESTE ES MI DIARIO
En sus páginas se esponja la ancha flor de
la muerte diluyéndose en savia ultraterrena y
abre el loto del amor, con la magia de una
extraña pupila clara frente a los horizontes.
Es mi diario. soy yo desconcertantemente
desnuda, rebelde contra todo lo establecido,
grande entre lo pequeño, pequeña ante el infinito..
soy yo …
LONDRES, SEPTIEMBRE 191…
A un costado de mi cama, en la pared, hay tres manchas de tinta.
La primera repartida en puntitos parece una estrella doble, la segunda se abre más abajo; en minúscula mano de ébano, la última perfectamente recortada tomó la forma de un as de piqué.
Resbalo sobre ellas mis dedos, con sensibilidad de nervio visual, y siente que esas tres manchas están de relieve dentro de mi cerebro como obstáculo para el fácil rodar de las ideas.
Hay tres, digo, tratando de sí atraerse; tres, digo mirando al techo: el amor, el dolor y la muerte.
Sin saber por qué paréceme que he pronunciado algo grave, algo que recogió en su bolsa sin fondo la fatalidad.
Aunque borre las manchas de la pared, esos tres puntos negros quedarán estampados dentro de mi cerebro.
En la efervescencia de la sangre que bulle, cuando la sorba la Absurda, harán remolino vertiginosamente las tres, en la copa pulida del cráneo.
Un temblor nervioso tira hacia abajo la comisura de mis labios.
Cada vez más espesa la pintura de la noche embadurna los cuadros de la ventana.
LIVERPOOL, HOTEL ADELPHI, OCTUBRE 16, 1919, 3 Y 1/2 MADRUGADA.
No he podido dormir. A la una de la madrugada cuando iba a entregarme al sueño , me dí cuenta que estaba rodeada de espejos.
Encendí la lámpara y los conté. Son nueve.
Recogida, haciéndome pequeña contra el lado de la pared, traté de desaparecer en la enorme cama.
Llueve afuera y por la chimenea caen gruesas gotas, negras de tizne. ¿Es que se deshace la noche?
No tengo miedo, hace mucho tiempo que no experimento esa sensación.
Me impone el viento que hace piruetas silbando, colgado de las ventanas.
No podría explicarlo, pero aquí, en este momento, hay alguien que no veo y que respira en mi propio pecho.
¿Qué es eso?
Bajo, muy bajo, me digo aquello que hiela pero que no debo estampar en estas páginas.
La sombra tiene un oído con un tubo largo, que lleva mensajes a través de la eternidad y ese oído me ausculta ahí, tras del noveno espejo.

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–T

Biografía en los saquitos de té

WESTONIA MURRAY El saquito de té Suelta su secreto A altas temperaturas Me podía quedar quieta Viendo la pava hervir Silbar unos minutos su llamado Como en su momento oí Mi escritura bullendo Guardada Lo que puede permanecer Tanto tiempo al fuego Tiene que ser poderoso Biografía en los saquitos de té, Editorial Llalén, traducción de Tom Marvel.

domingo, 11 de agosto de 2019

Tengo celos del fuego que duerme en su corazón

Susana Villalba


EL PERRO (fragmento)



escarbo
escarbo
escarbo
el hueso de dios
todavía puede estar
en el corazón caliente
de la tierra
tengo celos de dios
el árbol
sólo mira hacia arriba
es imposible para mí
amar a un árbol
pero enamorarse es eso
le salto
y sigue absorto
tengo celos del fuego
que duerme en su corazón
de las estrellas
que le pasan
no soy un árbol
no puedo
entender su quietud
pero enamorarme es eso
cae la noche
como la realidad
mi universo es un baldío
me ovillo
en las raíces duras
de mi amor
tengo celos de los pájaros
abrigados
en sus ramas
envidio la noche
cayendo como un cazador
de espejismos
quién despierto
creería
en los sueños
la intemperie es una soledad
el amor es un adentro
doy vueltas
alrededor del árbol
le salto
salto de amor
y caigo
otra vez en mí
enamorarse es eso




En La bestia ser, Hilos editora, 2019.

jueves, 25 de julio de 2019

Acercan su oído de arena a los vientos nocturnos

Aprenderás que hay muertos diferentes
Los hay inquietos como luciérnagas ingenuas
despertando a la noche para un juego de luces que sólo existen en su sueño
y son tan inocentes que no debieran haber muerto
Los hay indiferentes como cruces caídas cara al cielo
porque no esperan ya ni el recuerdo que se echa
como un mendrugo al perro deshauciado
Muertos un poco locos de esperanza los muertos
que creen en la palabra que les dieron
y acercan su oído de arena a los vientos nocturnos
esperando escuchar su nombre en boca de otros muertos
Muertos de ceño torvo los muertos acreedores
que no quieren saber que han muerto muerto muerto
y pegan sus manos como estrellas de un hueco mar sobre el pecho del durmiente
y desvían un poco en el reloj del corazón la manecilla
Muertos ya todos polvo Muertos ciegos de muerte
Muertos de sí mismos vaciándose
que están ya más cerca que nadie de la vida
Josefina Plá, “Aprenderás que hay muertos diferentes” (Invención de la muerte, 1965).

Cual semilla languideces en el suelo

Representación de la diosa Inanna.
Representación de la diosa Inanna.

HISTORIA LITERATURA

El primer poeta de la historia fue mujer y gobernó la ciudad más importante de Sumeria

Hija del rey acadio Sargón I, fue Suma Sacerdotisa de la ciudad de Ur, donde escribió los primeros poemas que conoce la humanidad.

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Los diferentes géneros literarios siempre han clasificado de forma independiente al arte producido por las mujeres. Existe la literatura fantástica, la literatura erótica, la literatura juvenil y la literatura de mujeres; como si los libros escritos por ellas necesitaran una clasificación propia.
"Nuestra diferencia respecto de los varones es esta: somos extranjeras de su civilización. Los varones con poder han construido su cultura, excluyéndonos como seres humanas y, en un mismo movimiento, incluyéndonos como femeninas", responde la escritora feminista chilena Andrea Franulic. Algo similar ocurre con el término 'poeta', a priori neutro, pero que la historia ya se ocupó de crear el concepto de 'poetisa'. La Fundeu explica cómo muchas escritoras han rechazado a lo largo de la historia la feminización de la palabra 'poeta', la cual "lleva a veces asociada la connotación de 'poeta menor'".
En resumen, la poesía, al igual que cualquier ámbito artístico y literario, es independiente al género de la persona. De hecho, si se buscan los primeros resquicios poéticos de la humanidad, cabe destacar cómo el primer poeta fue una mujer llamada Enheduanna.

Suma Sacerdotisa de Acadia

Enheduanna nació alrededor del año 2.300 a.C. y era hija del rey Sargón I de Acad, quien expandió por Mesopotamia el Imperio Acadio. De esta manera, el emperador derribó las murallas de la ciudad sumeria de Ur, la cual se convertiría tras Uruk en el núcleo de población más importante entre los ríos Tigris y Éufrates

La princesa fue elegida sacerdotisa de Nannar, el dios-Luna sumerio. Por aquel entonces el poder religioso y el político estaban unificados, por lo que Enheduanna ejercía competencias en relación al gobierno de Ur. Su estatus le sirvió para ser una de las primeras mujeres en la historia de cuyo nombre se tiene identificación. Además, es considerada actualmente la primera poeta de la humanidad. 
Restos arqueológicos del complejo en el que vivió Enheduanna.
Restos arqueológicos del complejo en el que vivió Enheduanna. Irak
La poesía de Enheduanna se basaba en temática religiosa escrita en cuneiforme sobre tablillas de barro. Por una parte, escribía al dios Nannar y a su templo de Ur y por otra dedicaba himnos a a la diosa Inanna, protectora de la dinastía de Akkad. El escritor Eduardo Galeano dedicó unas palabras a la pionera mujer en su novela Los hijos de los días: "Enheduanna vivió en el reino donde se inventó la escritura, ahora llamado Irak, y ella fue la primera escritora, la primera mujer que firmó sus palabras, y fue también la primera mujer que dictó leyes, y fue astrónoma, sabia en estrellas, y sufrió pena de exilio...". 
Y es que, pese a establecer un gobierno duradero, hubo un tiempo en el que el pueblo se rebeló y fue exiliada de su nuevo hogar. Fue durante el reinado de su hermano Rimush, donde se implicó más a fondo políticamente. No obstante, no pasaría mucho tiempo hasta que la princesa volviese a su posición de Suma Sacerdotisa y terminase sus días representada casi como una semi-diosa, donde continuó dedicando aquellos poemas a la diosa Inanna. Poemas que, 4.000 años más tarde, han sido traducidos por los especialistas en Mesopotamia.
Con tu veneno llenas la tierra
Aúllas como el dios de la tormenta
Cual semilla languideces en el suelo
Eres río henchido que se precipita bajo la montaña
Eres Inanna
Suprema en el cielo y la tierra.

De mí murmuran y exclaman

ROSALÍA DE CASTRO
DICEN QUE NO HABLAN LAS PLANTAS



Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
Ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,
Lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
De mí murmuran y exclaman:
—Ahí va la loca soñando
Con la eterna primavera de la vida y de los campos,
Y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
Y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.

—Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha,
Mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
Con la eterna primavera de la vida que se apaga
Y la perenne frescura de los campos y las almas,
Aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.

Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños,
Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?

sábado, 29 de junio de 2019

Un amor silencioso cuelga en la puerta de mi casa


Por primera vez traducen al español poemas de Audre Lorde

Compartimos ahora poemas tomados del libro Quién dijo que era fácil (Zindo & Gafuri). Parte de la antología que incluye poemas escritos por la escritora afroamericana, activista y feminista nacida en Harlem.




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Audre Lorde

Audre Geraldine Lorde (1934-1992) fue una poeta, ensayista y oradora afroaestadounidense feminista, lesbiana e incansable activista por los derechos civiles. Graduada en literatura y filosofía, Lorde fue también docente universitaria, bibliotecóloga y madre de dos niños. Durante toda su vida asumió su poesía como una forma de exploración de todas esas identidades pero también como modo de expresar en forma radical su lucha contra la homofobia, el machismo, el racismo, el clasismo y demás injusticias sociales que destacan en su obra como ejes temáticos característicos. Fue cofundadora de la editorial de mujeres negras The Kitchen Table y codirectora del periódico lésbico Chrysalis; dueña de un poderoso magnetismo y una fuerza avasallante, su militancia feminista inspiró a muchas generaciones y aún lo sigue haciendo. Poco antes de su muerte, durante una ceremonia africana de bautismo, Lorde tomó el nombre de Gamba Adisa, que quiere decir: “Guerrera: la que se hace comprender”.
Tomados del libro Quién dijo que era fácil (Zindo & Gafuri) con traducciones de María Eugenia Soler y Gabriela Raya, tres poemas a continuación seleccionados por eternacadencia.com.ar

Ahora


El poder de las mujeres
es
Poder negro
es
poder humano
es sentir siempre
que mi corazón late
cuando mis ojos se abren
cuando mis manos se mueven
cuando mi boca habla
Yo estoy
¿están
Listas?


Eco


Me escucho
atrapada en la sequía                      suplicando
al viento
seco como la tierra sin lluvia
llorando amor
en una lengua de falso trueno
mientras mi amor espera
uan trampa sembrada
en la puerta de mi casa
una boca llena de dientes perfectos
seguros de su fuerza sobre el hueso
espera
para tragarme entera
y atravesarme
como ecos de risas sin sombras.

Un amor           silencioso cuelga
en la puerta de mi casa
una sábana de seda y ladrillos
rasgada en el sol.


Las abejas


En la calle afuera del colegio
lo que los chicos aprenden
los posee.
Tres chicos gritan y tiran piedras
a un enjambre de abejas   atrapado
entre la ventana del comedor y una chimenea

las piedras furiosas raspan el metal.
 Las abejas están distantes   y lentas

para defenderse. Pican a un chico y se
acelera la destrucción.

Llegan los guardias escolares con
largos palos en la mano
avanzan hacia la colmena
rompen las ya casi terminadas
celdas de cera   miel fresca
gotea de los palos de escoba

pequeños pies   se convierten

en expertos en pisotear las abejas que caen como lluvia
en el pavimento.

Curiosas y apartadas   las chicas
miran con fascinación   aprenden
lecciones secretas   una pisa
lo que queda del zumbido débil
para curiosear el rincón vacío
"¡Podríamos haber estudiado cómo hacer miel!"
intenta comprender
su propia destrucción.

Quién dijo que era fácil


Tiene tantas raíces el árbol de la rabia
que a veces las ramas se quiebran
antes de dar frutos.

Sentadas en Nedicks
las mujeres se jutnan antes de marchar
hablan sobre las chicas problemáticas
que contratan para ser libres.

Un empleado casi blanco ignora
a un hermano que espera para atenderlas primero
y las damas no se dan cuenta i rechazan
los pequeños placeres de su esclavitud.

Pero yo que estoy limitada por mi espejo
como por mi cama
veo la causa en el color

como también en el sexo.
y me siento acá preguntándome
cuál de mis yoes sobrevivirá
a todas estas liberaciones.

domingo, 23 de junio de 2019

Letanía de supervivencia


Sandra Chagas Matambas
LETANÍA DE SUPERVIVENCIA
Audre Lorde
Para aquellas personas que vivimos en la orilla
sobre el filo constante de la decisión,
cruciales y solas,
para quienes no podemos abandonarnos
al sueño de la elección,
a quienes amamos en los umbrales,
mientras vamos y volvemos,
en las horas entre amaneceres,
mirando hacia dentro y hacia fuera,
al tiempo antes y después,
buscando un ahora que pueda alimentar
futuros,
como el pan en la boca de las personas pequeñas,
para que sus sueños no reflejen
la muerte de los nuestros:
Para aquellas personas de nosotras
que fuimos marcadas por la impronta del miedo,
esa línea leve del centro de nuestras frentes,
de cuando aprendimos a temer mamando de nuestras madres
porque con este arma,
esta ilusión de que podría existir un lugar seguro,
los pies de plomo esperaban silenciarnos.
Para todas nosotras personas,
este instante y este triunfo:
supuestamente, no sobreviviríamos.
Y cuando el sol amanece tememos
que no permanezca en el cielo,
cuando el sol se pone tememos
que no vuelva a salir al alba,
cuando nuestro estómago está lleno tememos
el empacho,
cuando está vacío tememos
no volver a comer jamás,
cuando nos aman tememos
que el amor desapareza,
cuando estamos en soledad tememos
no volver a encontrar el amor,
y cuando hablamos
tememos que nuestras palabras
no sean escuchadas
ni bienvenidas,
pero cuando callamos
seguimos teniendo miedo.
Por eso, es mejor hablar
recordando
que no se esperaba que sobreviviéramos.
-Audre Lorde (The Black Unicorn, 1978)
Traducción de: Michelle Renyé