MARY OLIVER
LA POETA COMPARA LA NATURALEZA HUMANA CON EL OCÉANO DEL QUE VINIMOS
El mar puede hacer locuras, o estar en calma,
puede echarse cual seda exhalante
o crear caos en la costa; puede dar
regalos o retenerlo todo; se alza, refluye, hierve
como incipiente frenesí de fuentes, o puede
hablar con dulzura total. Igual que yo,
y lo mismo que tú, sin duda, y tú.