lunes, 17 de agosto de 2026

Viviré locamente los poemas que nunca escribiré

 Queja de un poeta frustrado, de Aldous Huxley


 

Juzgamos simplemente por la apariencia:

si no puedo pensar de forma diferente, al menos puedo parecer curioso.

Así que me dejé crecer tanto el cabello

que mi madre no me conocía,

hasta que en un club nocturno una mujer dijo,

cuando yo pasaba:

"Hola, he aquí Salomé..."

 

Miré en el sucio cristal de montura dorada,

y ¡ay, Salomé! Allí estaba yo

totalmente enjoyado, medio vampiro,

con el alma en mis ojos flotando alelada

como el recolector de la proverbial salicornia

encima del borde del peñasco del sentido,

mirando hacia abajo desde el peligroso promontorio

hacia un abismo de noche ventosa.

Y hay paja en mi tempestuoso cabello,

y no soy un poeta: ¡mas nunca desespero!

Viviré locamente los poemas que nunca escribiré.

     

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