jueves, 30 de mayo de 2024

Su madre le advirtió de los peligros de acercarse demasiado a los puentes y a los balcones y a los amores

 

Mikeas Sánchez (Nacion Zoque, Mexico)

Por: Mikeas Sánchez

 

 

 

 

 

El alma retorna al grito del silencio

 

 

I

 

El alma retorna al grito del silencio
              retorna a beber  agua de mar
con que sació su primera sed
agua de vida donde la tierra depositó  sus arcanos
agua de salitre dulcísimo donde Dios dejó esencias de su cuerpo

El alma desecha  misticismos
             desecha esperanzas
busca reflejos de arena
busca  brasas de soledad
Y su ojo de agua brota en  gotas de lluvia
en el rabillo del ojo
para mirar fantasmas

 

II

 

 

El alma emana perfumes
exhala secretos de la especie
reconforta lo apartado de mis penas
busca juegos de la infancia
en las colinas de mis sueños
me enseña el camino de la ternura
para compensar soledades

 

Mi alma
orquídea de amatista buscando agua
agua de coco antiguo
tan antiguo como el dolor

 

III

 

 

Tengo silencios en el alma
crujiendo con la lluvia
Y la soledad amanece de mi ojo izquierdo
a mi ojo derecho
espía desde ciclos volcánicos
medita desde ventanas de mis abuelos
-Vomita sábila y ajenjo-
La soledad se liberta a media noche
en medula lunar

 

 

Mas las sirenas tienen un arma mucho más terrible que su canto,
esto es, su silencio

Franz Kafka

 

Aisha

 

 

Guarda debajo de su lengua
la sensación amarga de su sexo
en España como en Marruecos
sigue siendo la muchacha cobriza
de anchas caderas
y ojos exactos
Dejó Marrakech
cómo quién huyendo de su propia sombra
evita  los faroles y la luna llena
Olor a hachís y té verde
se siente en su casa y en su piel

 

Su madre le advirtió de los peligros
de acercarse demasiado a los puentes
y a los balcones
y a los amores
su madre le compartió
la sensación amarga en la lengua
el ardor en su vientre
de mujer guardándose para su primer amor

Olor a hachís y canela
le untará a su vestido de boda
para que el esposo no revele
el olor que su piel guarda de otros hombres
Olor a hachís y hierbabuena
le ofrecerá a su madre
para que su vientre albergue un hijo
olor a hachís y canela
para que Alah le dé un niño        
para que Alah bendiga la semilla de su varón

 

Rama


El deseo es un hueso al que nadie puso nombre.
Julieta Valero

Los ríos que la habitan
se bifurcan entre su infancia y su sexo
tiene treinta y cinco años
y sabe que Mahoma no le perdonará
un hijo sin padre
por  eso su vientre espera con calma
debajo de su vestido de flores
debajo de la pasión
desde una plegaria silenciosa
que pronuncia cada noche
para ahuyentar los malestares de la carne

Ser libre es dormir desnuda
sin unas manos buscando tu sexo
piensa mil veces
mientras cierra los ojos
y se sueña en una calle de Dakar
entre una decena de muchachas negras
recién llegadas a la pubertad
cada una ensaya cánticos ancestrales en wólof
cada una es una gaviota salvaje
volando alrededor del deseo

 

Todos somos cimarrones

 


Oh dios si existes
No he dudado de tu existencia
Nancy Morejón
Nadie conoce sus nombres
ni sus ruegos que abrirían todas las aduanas
del cielo y del infierno
Para los viandantes sólo son negros
recién llegados a Barcelona
sin empleo
sin español en la lengua
cimarrones que van por la calle
con su venta improvisada de baratijas
gente que extiende su hambre y su asombro
ante la mirada de turistas y fisgones

Ellos tienen un Dios
yo tengo un Dios
y me lamento por su mala suerte
de correr cada vez que los Mossos d'Esquadra 1
vienen tras de ellos a encarcelarlos
a juntarlos con ladrones y homicidas

A veces voy por la Gran Avenida
o por la Barceloneta o por las Ramblas
y veo a todos aquellos hombres negros
que extienden  su manta blanca sobre el piso
como si de pronto volvieran al mar
y ondearan las velas de la tierra prometida
la tierra que un día se les volvió espejismo
Entonces sólo les queda la barca
de sus corazones a la deriva
la piedra del naufragio
donde cada uno es un pájaro que gime

Pero ellos tienen un Dios
que guardan bajo su sombra
con la fe de un niño
y la esperanza de un suicida
Por eso aún bajo la lluvia
todos cantan su mala suerte
y a ninguno de ellos le importa esta ciudad
que no sabe pronunciar su nombres

Porque ellos tienen un Dios que huele a acacias
que sabe a éter y soledad
Y también tienen una manta blanca
que se abre y cierra fácilmente
una venta improvisada de baratijas
para sostener el hambre
una manta que se dobla y amarra
para poder correr lejos
muy lejos de losMossos d'Esquadra
de la xenofobia
y de la ceguera de Dios

1. Mozos de escuadra, la Policía de la Generalidad de Cataluña

 

Jesucristo no entendió jamás los ruegos de mi abuela

 

Mi abuela nunca aprendió español
tuvo miedo del olvido de sus dioses
tuvo miedo de despertar una mañana
sin los prodigios de su prole en la memoria
Mi abuela creía que sólo en zoque
se podía hablar con el viento
pero se arrodillaba ante los santos
y oraba con fervor más que nadie
Jesucristo nunca la escuchó
la lengua de mi abuela
tenía el aroma de las pomarrosas
y el brillo de una estrella
le nacía en los ojos cuando cantaba
San Miguel Arcángel nunca la escuchó
los ruegos de mi abuela a veces eran blasfemias
jukis’tyt decía y los dolores cesaban
patsoke gritaba y el tiempo se detenía bajo su cama
En esa misma cama parió a sus siete hijos

 

1.Mierda de zopilote
2.Bastardo

 


Mikeas Sánchez  nació en Tujsübajk (Río de agua verde), Chapultenango, Chiapas, México. Es poeta, narradora y educadora. Pertenece a la Nación Zoque. Ha estado en conexión con la cultura Zoque desde su nacimiento, desde su infancia se nutrió de este espíritu directamente gracias a las narraciones de su madre. En sus poemas se refiere al amor y el desamor, a la divinidad, a la vida, a la muerte, al mar, a la lluvia, a la naturaleza.

En 2004 obtuvo el Premio Estatal de Poesía Indígena Pat O’ tan;  y en 2005 el Primer Premio de Narrativa Y el Bolom dice. Es autora del libro Tumjama Maka Müjsi (Y sabrás un día), 2006. Incluida en la antología de poetas chiapanecos Los Abismos de la Palabra, 2005; y en CD Lluvia de Sueños II y III Escritoras y cantantes indígenas mexicanas.

En palabras de Mikeas Sánchez: “En las lenguas indígenas de México se ha llegado a un acuerdo para traducir poesía de tal forma que en castellano diga “palabra que florece”; en zoque seria Jüyübyabü tsame, pero esta palabra tiene otros significados: palabra cantada o palabra dolorosa”.

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Seleccion de poemas La Jornada
Entrevista: Poesía es sinónimo de libertad

Publicado el 30 de abril de 2016

No funciona al revés

 Escrito en un chat


Graciela Cros

(Dedicado a la poeta Luciana Tani Mellado)

 

Qué va primero?

La vida o la poesía?

 

Qué atenta contra la poesía?

Las distracciones? La pereza?

La ausencia de voluntad?

La falta de confianza? De imaginación?

La cobardía?

Que no haya estabilidad afectiva?

Económica?

 

Hasta cuándo se es poeta?

 

Si se agota la pila de la poesía, hay recarga?

La poesía vuelve después de un bloqueo?

Y si lo hace

es porque quiere

o vuelve porque la determinación se esfuerza

y lo consigue?

 

Ella volvería? Querría volver

aún cuando no se la venere en un altar

y se la baje a la tierrita de lo cotidiano?

 

Se es menos poeta cuando una se ve como un ser común y corriente?

Se es menos poeta cuando se rehúye lo sublime?

Se es menos poeta cuando una se inscribe

en el oficio de trabajar con la materia poética?

Se puede ser una mujer común y corriente

si se trabaja con la materia poética?

Se puede definir trabajar con la materia poética?

Se puede definir materia poética?

 

Estoy en lo cierto si digo que hay consenso

respecto a lo atractivo del poeta personaje?

Y que esto no necesariamente se traduce en buena poesía?

 

Preferimos a lxs personajes más que a lxs poetas?

 

Alguien recuerda que T.S. Eliot trabajaba de gerente de banco?

Alguien se pregunta cómo T.S. Eliot escribía “La tierra baldía”

mientras revisaba las columnas del debe y el haber de un balance de banco?

 

T.S. Eliot salió de sí y se convirtió

en el Padre de la Poesía Contemporánea?

O pudo tener ese gesto romántico

-tratándose de un clásico justamente-

por haber estado cada día

con las columnas del debe y el haber bajo sus ojos?

 

Él tenía sed y la poesía era el chorrito de agua que la calmaba?

 

Está bien apagar la sed de poesía mirando

las columnas del debe y el haber

o es un sacrilegio mal visto por el canon?

 

Tener sed de poesía alcanza?

 

Importa más estar en el chorrito de agua poética que en el canon?

Importa más acumular invitaciones a festivales que escribir buena poesía?

Importa más usar a la poesía como catarsis

que dejarse transformar por ella

y caminar con los ojos vendados al borde del abismo?

 

La buena poesía se deja usar como catarsis?

La buena poesía se deja usar?

 

La poesía es la que trae algo nuevo que estalla

dentro de tu cabeza y tu corazón

y te deja temblando y ya no sos el mismo?

 

O es la que repite un runrún conocido y por eso

no desconcierta ni obliga a pensar qué sucede?

 

Una mañana vi a una mujer de caderas amplias entrando al mar

con una larga trenza rodando en su espalda desnuda

y sentí que esa visión

era

la poesía.

 

Entonces pensé: a la poesía hay que escribirla?

O ella se escribe sola?

Si la tengo que escribir es un oficio?

Y si se escribe sola qué es?

 

La poesía que se escribe sola no necesita al poeta.

No funciona al revés:

el poeta siempre necesita a la poesía.




.

sábado, 27 de abril de 2024

La hormiga poeta

Claudia Elizabeth Sastre



- IV - DE HIENAS 

Yo, con usted 

No comparto mi carroña, 

Búsquese su propio cadáver. 

Con usted 

No me siento a la mesa, 

Usted no tiene escrúpulos. - 


VII - DE PAJAROS 

No grites, no grites 

Tu función de pájaro es cantar. 

No grites, no 

Los pájaros no tienen 

Lágrimas a la vista, 

Sólo cantan... 

Y su canto en el bosque 

Hace llorar a los mortales. - 


XIV - LA HORMIGA POETA 

Yo no soy el gusano vencedor 

yo soy la hormiga, 

aquella que se llevó el último 

descendiente de los Buendía. 

No hay dinastía que nos detenga 

que nos resista. 

Mi autora lo sabe, ella, 

algún día será primero gusano, 

después, hormiga, 

irá al infierno de los humanos 

y a la semilla, 

después irá a la fruta y a las hormigas. 

Será tu último verso, 

poeta serás poesía. 

Un agujero en la tierra y otra semilla. 

Yo no soy el gusano 

vencedor de la tragedia 

yo soy la hormiga, 

que se come al poeta, 

soy la poesía. - 



XV - DE LOMBRICES 

Por mirar las estrellas 

no dejes de mirar hacia abajo. 

Entre la humedad de la tierra 

Y el único abismo. 

Aquí también 

Se resume el universo. 

lunes, 22 de abril de 2024

Yo soy la mártir sacrificada

 Yo soy la mártir sacrificada

en bien de todos desde el nacer
que de los míos he sido odiada
y aún de la misma que me dio el ser.
Soy una madre de tres hijitos
que yo me afano para educar
con el producto de mis versitos
que sólo el bueno sabe apreciar.
Soy de poetisas la más divina,
de las habidas y por haber,
porque del cielo vienen mis rimas
para libraros de Lucifer.
Soy la que juzgan alucinada
los desgraciados faltos de fe
que con estudios no hacen nada
y yo sin ellos todo lo sé.
Yo soy la diosa del siglo actual
y no lo pueden reconocer
porque me falta tener metal
al que atribuyen tanto valer.
Clorinda Gaviola Calle, poetisa mendocina, con su valija de versos, que vende por la calle y a domicilio, "destinándolos a la venta pública por la modesta suma de un peso o cuando más de 1.75 moneda nacional..." Mendoza, 1909. Fotografía publicada por Caras y Caretas n° 567, 24 de abril de 1909. AR-AGN-CyC01-Caja 236-Inventario 400902".
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sábado, 13 de abril de 2024

Barro entre los insomnes dedos de Dios

 

Balam Rodrigo, Libro centroamericano de los muertos

Introducción de Carolina Mauriello

 

Balam Rodrigo nace en 1974 en México, en Villa Comaltitlán, a pocos kilómetros de la frontera con Guatemala. Su nombre, Balam, en lengua maya mochó, significa “jaguar” y procede del Popol Vuh, el gran libro cosmogónico del estado de Chiapas, la recopilación de mitos y leyendas de los varios grupos étnicos que habitaron la tierra Quiché. Licenciado en Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional Autónoma de México, empieza su carrera como poeta después de haber cumplido treinta años: desde el principio de su carrera se demuestra un escritor ecléctico, su búsqueda estética es libre y crea una poética abierta, no canónica, en la que confluyen, además, las tradiciones mexicanas. Escribe poesía en prosa, visual, rica en elementos científicos y teológicos, y experimental, derivada de sus investigaciones personales e inspirada, en un primer momento, también en los collages del artista plástico estadounidense Joseph Cornell.

La poesía de Balam Rodrigo forma parte del panorama literario centroamericano y, más concretamente, de la tradición de la literatura documental y de la poesía testimonial. No por casualidad, autores que reivindican a través de la poesía la lucha contra los poderes ilegítimos, las iniquidades y las prepotencias  cometidas por el estado, como Bañuelos, Óscar Oliva y Roberto López Moreno han influido en sus escritos.

En 2018, Balam Rodrigo publica el Libro centroamericano de los muertos, segundo de una trilogía, gracias al cual gana el “Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes”. En esas páginas propone una colección testimonial de poemas de carácter social con el objetivo de dar voz a los migrantes centroamericanos, tanto a los que fallecieron sin nombre como a los que, por algún tiempo, vivieron en casa de sus padres. Cada poema está dedicado a la historia de una persona diferente. Por tanto, en la obra aborda el fenómeno de la migración centroamericana dando sentido a las vidas de los migrantes, en un estilo intertextual evidente en los entrelazamientos de la poesía con la crónica y la autobiografía. La voz poética de Balam Rodrigo es transparente: su palabra se condensa, se vuelve clara y encuentra un tono fuerte y expresivo. La colección se abre con una sección dedicada a Guatemala, y luego continúa con secciones dedicadas a San Salvador, Honduras, Nicaragua y México.

El primer poema, aquí disponible, cuenta la historia de un migrante guatemalteco muerto sin indentidad mientras intentaba cruzar México para llegar a Estados Unidos, y contiene una referencia implícita a dos textos que influyeron en la construcción de la obra: Pedro Páramo de Juan Rulfo y el Popol Vuh. En concreto, el íncipit es una clara referencia al preámbulo del Popol Vuh que dice: “Este es el principio de las antiguas historias de este lugar llamado Quiché” y el séptimo verso recupera el comienzo de Pedro Páramo: “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre”.

 

 

Los poemas de Balam Rodrigo se reproducen aquí con el amable permiso del autor.

Traducción al español de la introducción de Ilaria Quattrociocchi.

 

 

 

14°40’35.5”N 92°08’50.4”W - (SUCHIATE, CHIAPAS)

 

Este es el origen de la reciente historia de un lugar llamado México.

Aquí migraremos, estableceremos la muerte antigua
y la muerte nueva, el origen del horror,
el origen del holocausto, el origen de todo lo
acontecido a los pueblos de Centroamérica,
naciones de la gente que migra.

Vine a este lugar porque me dijeron que acá murió mi padre
en su camino hacia Estados Unidos,
sin llegar a ver los dólares ni los granos de arena en el desierto.

Bajé de los Cuchumatanes, desde los bosques
de azules hojas de la nación Quiché,
desde la casa en donde habitan la niebla y los quetzales
hasta llegar, cerca de Ayutla, a la orilla del río Suchiate.

Abandoné el olor a cuerpos quemados de mi aldea,
la peste militar con sus ladridos de “tierra arrasada”
mordiendo hueso y calcañar con metrallas y napalm,
su huracán de violaciones y navajas
que aniquilaba a los hombres de maíz con perros amaestrados
por un gobierno que alumbra el camino de sus genocidas
con antorchas de sangre y leyes de mierda.

Hui del penetrante olor a odio y podredumbre;
caminé descalzo hasta el otro lado del inframundo
para curarme los huesos y el hambre.

Nunca llegué.

Dos machetazos me dieron en el cuerpo
para quitarme la plata y las mazorcas del morral:
el primero derramó mis últimas palabras en quiché;
el segundo me dejó completamente seco,
porque a mi corazón lo habían quemado los kaibiles
junto a los cuerpos de mi familia.

Dicen algunos que en la ribera de este río
se aparece un fantasma, pero yo sé que soy,
que he sido y seré, el unigénito de los muertos,
guardián de mi propia sombra, negro relámpago de mi pueblo,
bulto ahogado en esta poza en donde inicia Xibalbá.

Dos fichas de cerveza Gallo pusieron en mis ojos:
todos los días veo cruzar por estas aguas a los barqueros de la muerte,
a los comerciantes del dolor que llevan en sus canoas de tablas
y cámaras de llanta las almas de los migrantes
enfiladas puntualmente hacia el tzompantli llamado México.

Dicen polleros y coyotes que ven mi fantasma en la ribera,
por eso se santiguan y rezan al cruzar las aguas rotas
de este espejo seco en el que escriben su nombre
con el filo estéril de las hachas votivas.

Todos los días veo pasar a las hileras de muertos,
a los que migran sin llegar a Estados Unidos:
parvadas de cuerpos en pena, tristes figuras humanas,
barro entre los insomnes dedos de Dios.

Yo, primogénito de los migrantes muertos,
los recibo con un racimo de filosos machetes
en lugar de brazos, iluminado por la cara oculta
de esta luna leprosa:
bienvenidos al cementerio más grande de Centroamérica,
fosa común donde se pudre el cadáver del mundo.

Bienvenidos al abierto culo del infierno.

 

©Balam Rodrigo, Todos los derechos reservados, 2018

miércoles, 20 de marzo de 2024

Si puedo dejarte ir

 Si puedo dejarte ir como los árboles dejan ir

Sus hojas, tan naturalmente, una por una;

Si puedo llegar a saber lo que ellos saben,

Que la caída es alivio, es consumación,


Entonces el miedo al tiempo y a la fruta incierta

No perturbaría los grandes cielos lúcidos,

Este otoño extrañísimo, dulce y severo.

Si puedo soportar lo oscuro con los ojos abiertos


Y llamarlo estacional, no áspero o extraño

(Porque también el amor necesita un tiempo de descanso),

Y como un árbol estarme quieta ante los cambios,


Perder lo que se pierda para guardar lo que se pueda,

La extraña raíz todavía viva bajo la nieve,

El amor resistirá ­si puedo dejarte ir.


May Sarton

Trad Diana Bellessi 



sábado, 16 de marzo de 2024

Ya no está sola lapiedra

 

MIGUELÁNGEL MEZA

 ITA HA’EÑOSO / YA NO ESTA SOLA LA PIEDRA, 1985 - Poemario de MIGUELÁNGEL MEZA


ITA HA’EÑOSO / YA NO ESTA SOLA LA PIEDRA, 1985 - Poemario de MIGUELÁNGEL MEZA

ITA HA’EÑOSO/ YA NO ESTÁ SOLA LA PIEDRA

(Edición bilingüe)

Poemario de MIGUELÁNGEL MEZA

Traducción al castellano de

CARLOS VILLAGRA MARSAL,

J.A. RAUSKIN y el autor.

Colección Poesía, 37

© Miguelángel Meza

Alcándara Editora

Edición al cuidado del autor, J.A.R., M.E.V.M., C.V.M. y M.A.F.

Diseño gráfico: Miguel Ángel Fernández

Viñeta: Carlos Colombino

Tiraje: 750 ejemplares

Hecho el depósito que establece la Ley 94

Se acabó de imprimir el 25 de setiembre de 1985

en los talleres gráficos de Editora Litocolor

Asunción, Paraguay (93 páginas)

 

 

Y tanto se da el presente

Que el pie caminante siente

La integridad del planeta

JORGE GUILLÉN

 

Desde la animación cosmogónica al glacial cataclismo del tiempo, la poética de MIGUELÁNGEL MEZA (Caacupé, 1955) inscribe la asistencia del hombre al planeta; acompañándolo, el horizonte y la arena, los astros y el agua danzan lentamente, investidos en una grave luz de origen, en convocatoria sucesiva que no excluye la piedad o el cariño hacia las otras criaturas trajinantes en la luz de esta tierra. Con tales apetencias, compuestas durante un porfiado combate semántico donde la precisión puede con la violencia, ITA HE’EÑOSO configura el más importante propósito de modernidad en nuestra poesía culta en guaraní de los últimos cuarenta años, constituyéndose por ello mismo en un libro renovador, en la acepción generosa del vocablo. Dos palabras sobre la versión en castellana de estos poemas: hemos trabajado, en lo posible, con criterios de equivalencia antes que de literalidad, procurando además trasvasar las músicas del original mediante el uso frecuente de los metros españoles de arte mayor, así como de los populares, valiendo como buen ejemplo el octosílabo que traduce el título: YA NO ESTÁ SOLA LA PIEDRA.

ALCANTARA congratula con justa efusión a MIGUELÁNGEL MEZA por su poemario – inaugural en muchos sentidos-, deseándole la victoria de crítica y lectura que debe esperar.




APU

-pytû kupýgui.

 Pytû...

Ajejopypa.

              Cheño gueteri.


Hy py

mba'e hû puku

              Ajéiko!

              Cheño gueteri.

Tuicha ro'y anambusu.

Hypy.

Aku'e sapy'a.

Apáy.

              Cheño gueteri.


Heta ake chepype.

Asê.

Aku'e.

Heta ake chepype ra'e.

               Cheño gueteri.


Asê.

Ajupi.

Añakârapu'â sapy'a.

Asê.

Aku'e.

Apáyma ra'e.

               Cheño gueteri.

               Cheño gueteri.


APAREZCO

-viniendo de las entrañas de lo oscuro.

 Qué oscuro...

Todo me oprime.

Aún estoy solo.


Qué honda

esta larga tiniebla.

Cierto:

aún estoy solo.

Es vasto y denso el frío,

honda la tiniebla.

Súbitamente me muevo,

estoy despierto.

Aún estoy solo.

Qué mucho he dormido en mí mismo.

Salgo a la vigilia,

me muevo.

Verdaderamente he dormido mucho

en mí mismo.

Aún estoy solo.


Salgo,

subo.

Súbitamente levanto la cabeza.

Salgo,

me muevo.

Verdaderamente

estoy despierto.

Pero aún estoy solo.

Aún estoy solo.