miércoles, 20 de enero de 2021
Soy doméstica como un conejo, solitaria como un oso pardo
La línea horizontal siempre se completa
Todo hace ruido
.
Poemas de “Todo hace ruido”, de Jimena Arnolfi (Editorial Pánico el Pánico).
.
El viaje circular
.
Me arremangué
para trabajar la tierra húmeda.
Algunas plantas dieron flores
y otras no pasaron el invierno.
Yo no estoy diseñada
a la medida de mi valor.
.
.
Verde
.
Nadie lo dice pero existe
una trama invisible
que junta todas las veces que amaste
como tallitos en un bosque.
.
.
Todo hace ruido
.
A veces recuerdo
el primer deseo:
irme lejos
a un lugar que sea natural.
Creo en los ritmos tristes de la ruta
en las pequeñas fábulas
al costado del camino
en el verano atemporal
que vive mi cabeza.
Mantuve el amor
cuidadosamente:
lo que antes
me hacía reír
ahora me hace llorar.
Siempre es así
lo que no llora de un lado
llora del otro.
Me gusta ir al río
sentir el orden invisible
lo hermoso y putrefacto del puerto.
.
.
Factótum
.
Un jugador
no puede frenar la caída,
tan sólo decide su giro:
la pieza encaja o se pierde.
Siento el cuerpo incómodo.
Si hablamos de finales felices
la línea horizontal siempre se completa.
viernes, 15 de enero de 2021
Gracias por las chicas que caminaban delante mío arrojándome tus pétalos escarlata
Sharon Olds - Oda al Himen
domingo, 3 de enero de 2021
¿Cómo le digo a mi abuelo que una tarde parí un yankee?
pipa passes enero 2, 2021 7 poetas cubanas
7 poetas cubanas: “El punto cubano” | Legna Rodríguez Iglesias

Buenos Aires Poetry reúne una muestra de poesía cubana contemporánea, esta vez poesía escrita por mujeres nacidas entre los años 50 y 90 del siglo XX, y que será ampliada y publicada en el transcurso de 2021, bajo la coordinación de Nara Mansur.
Muestra, foto grupal, imagen poliédrica, los textos son en su mayor parte inéditos e integran libros en proceso. El trabajo a la distancia —algunas de ellas no viven en Cuba ahora mismo o se desplazan entre la isla y algún otro destino— da identidad a esta reunión nómade que al mismo tiempo pone énfasis en el gesto del presente que irradia contextos de lucha, de puesta en acto de la memoria, lo identitario, junto a palabras nuevas que prueban su eficacia, su insolencia y legibilidad.
Soleida Ríos, Reina María Rodríguez, Damaris Calderón, Nara Mansur, Jamila Medina Ríos, Legna Rodríguez Iglesias y Martha Luisa Hernández Cadenas son las autoras ahora reunidas.
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Legna Rodríguez Iglesias (Camagüey, 1984). Escribe la columna “Irrelevante” en la revista digital El Estornudo. Obtuvo el Premio Centrifugados de Poesía Joven, España, 2019; el Paz Prize, otorgado por The National Poetry Series, 2016; el Premio Casa de Las Américas, teatro, 2016; y el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar, 2011. Autora de varios libros de poesía como Título / Title, Kenning Editions, 2020; Mi pareja calva y yo vamos a tener un hijo, poesía, Ediciones Liliputienses, 2019; Miami Century Fox, 51 sonetos, Akashic Books, 2017; Transtucé, Editorial Casa Vacía, 2017; Chicle (ahora es cuando), Editorial Letras Cubanas, 2016; Hilo+Hilo, Bokeh Press, 2015; entre otros.
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Una isla rodeada de filología por todas partes
Ahora. Mismo. Hay. Un hombre leyendo Paradiso,
de Lezama, y Corrección, de Thomas Bernhard, a la vez.
Los lee quieto, sin que el hecho de leer constituya adaptación.
Tiene la garganta enferma, le dan escalofríos de noche.
Se fue de Cuba. Vive en Miami Beach.
Que no es Miami, pero ideológicamente sí.
Sus lecturas simultáneas forman parte de algún virus.
Miel para la garganta, duralginas y miel.
Al contrario de la duralgina le preocupa la novela
de Lezama: solo he conseguido llegar al tercer capítulo.
Le he dicho que abandone Paradiso, que continúe
con Thomas. Me responde que no abandonará.
Cada mensaje de texto mide unas pocas bimembres:
El lector-simulador sirviendo descafeinados.
Al rato me refiero a Cuba como: una isla
rodeada de filología por todas partes.
Según el lector enfermo ese podría ser
el título de mi próximo libro.
Hablamos. Por escrito. Durante
media hora sobre el lenguaje.
Él piensa que, a diferencia de Thomas
Bernhard, Lezama Lima es lenguaje.
Yo pienso que, a diferencia del lenguaje, Thomas
Bernhard es lenguaje. Lezama es filología.
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El punto cubano
Estuve días soñando con los muertos que más quiero.
Soñé con todos mis perros que se murieron de noche.
Soñé con todos aquellos que se murieron de hambre.
Yo tuve un perro llamado Mickey Mouse como el ratón.
Ese murió envenenado en el patio entre las matas.
Se comió todo el veneno que mi papá le había echado
a las más de cien millones de cucarachas que había.
Soñé con un hemofílico que fue mi novio en primaria.
Teníamos siete años y nos queríamos mucho
pero él se murió chiquito porque su sangre era mala.
Soñé con todos los gatos que me comí sin saberlo.
Era un período difícil, papá tuvo que matarlos.
Venía con esos gatos descuerados en su bolso
y le decía a mi abuela que eran pollos o conejos,
y mi abuela simulaba que eran pollos o conejos,
y mi madre simulaba que eran pollos o conejos,
y yo solo me comía la carne deliciosísima
con harina de maíz o con boniato picado.
Soñé con mi abuela mora más de cien días, más días
de los que nunca he soñado con cualquier cosa querible.
Soñé también con mi abuelo, el cascarrabia español
que me crió y me llevaba a la escuela en un caballo.
El esposo de la mora, pero no moro. Galicia
fue la tierra de su madre, otra vieja cascarrabia.
Se llamaba Angel Iglesias Novoa, para servirle.
Usaba un sombrero alón igualito al de Camilo.
Camilo fue un héroe bueno que mataron por reírse.
El avión donde ellos iban se cayó por Camagüey.
Desde entonces en octubre echamos flores al mar.
Pero en verdad lo mataron con un disparo de gracia.
En mi sueño casi nada parecía tener lógica.
Era lógico mi sueño, pero no que lo soñara.
Yo estaba muy temblorosa, quiero decir, en el sueño.
Debía decirle al hombre lo que venía a decirle.
Un hombre que había sido más comunista que Marx
y más marxista que Marx cuando Marx era un buen tipo.
Que todavía lo era, más comunista que el muro
antes de ser derribado, mucho más que cualquier muro.
Ese hombre era mi abuelo pero en el sueño era solo
un hombre súper extraño mirándose los zapatos.
Toda la noche frotando los zapatos con betún.
Así pasaban los hombres sus noches y sus mañanas.
Frotándolos con un paño embarrado de betún.
A mí me gustaba eso, yo también froté los míos
para ir a la escuela limpia y lustrada, con mi abuelo.
La del sueño no sabía cómo enunciar el mensaje.
La de afuera que era yo no la podía ayudar.
¿Cómo le digo a mi abuelo que una tarde parí un yankee?
¿Sentados en otomanes y llorando en octosílabos,
frente a una pared vacía a la que da el sol de frente?
En otra época el sol me parecía un insulto
y las paredes, por Dios, eran hombres sin vergüenza.
Entonces mi abuelo dijo: ¡si serás desvergonzada!
A lo que yo interrogué: ¿no querrías conocerlo?
Después la tarde siguió hacia un sendero de dudas.
Es solo un ser diminuto, su mollera sigue abierta,
amar a un hermoso yankee no será nunca traición.
¿Cómo le digo a mi abuelo que una tarde parí un yankee?
Que no fuenaturalmente sino cesárea de urgencia
porque su ritmo cardíaco empezó a disminuir
y el obstetra entró de pronto y me dijo: hay que sacarlo.
¿Cómo le digo a mi abuelo que el niño nació en Miami
y que vivirá en Miami y que crecerá en Miami
y que no hablará español, sino espanglish, un idioma
de bárbaros, de campeones, de familias de emigrantes.
¿Cómo le digo a mi abuelo que me he vuelto una emigrante?
Entonces mi abuelo dijo: tráeme a tu hijo, vejiga.
Y yo le traje a mi hijo envuelto en mi propia blusa,
desnudito, dormidito, en el sueño hacía aire.
Mi abuelo tomó al muchacho por los pies, dándole vueltas,
yo gritaba horrorizada, yo me iba a morir del susto.
Si sobrevive, es mi nieto, dijo mi abuelo mareado.
El muchacho abrió los ojos un par de veces, ¡me muero!
El muchacho estaba vivo y tenía tanta hambre
como los perros aquellos con los que tanto he soñado.
Lo acerqué a mi seno duro y el niño empezó a mamar.
Mamaba como un león medio muerto medio vivo.
Mamó hasta que se durmió de nuevo dentro de mí.
¿Cómo se llama mi nieto? y luego me desperté.
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7 poetas cubanas (Nara Mansur, Coord.) | Buenos Aires Poetry, 2021 | Imagen: Cemí Rodríguez
Un espejo frente a otro espejo
ANNABELL MANJARRÉS FREYLE
El canto del Minotauro
Ser un espejo frente a otro espejo,
la virtud de los seres infinitos.
Y juzgarse infinito en el propio reflejo
revela verdades obsesivas.
Certezas que, involuntarias,
abren puertas insostenibles
de las que solo es posible encontrar respuestas
en la generosidad de los sueños.
Es mi deber esperar a Teseo
para dormir las formas de mi angustia
y encontrar, por intuición de un dios,
la puerta de las epifanías correctas.
¡Cómo no entender que los anaqueles
son las ventanas de Creta!
Yo solo sé que es de noche porque me hago viejo
y mis ojos apenas tientan de Ariadna
su mítica belleza.
Ariadna, Ariadna:
tal vez nunca recuerdes
que fui yo el que te liberó
de los laberintos
de una biblioteca de Buenos Aires.
la virtud de los seres infinitos.
Y juzgarse infinito en el propio reflejo
revela verdades obsesivas.
abren puertas insostenibles
de las que solo es posible encontrar respuestas
en la generosidad de los sueños.
para dormir las formas de mi angustia
y encontrar, por intuición de un dios,
la puerta de las epifanías correctas.
son las ventanas de Creta!
Yo solo sé que es de noche porque me hago viejo
y mis ojos apenas tientan de Ariadna
su mítica belleza.
tal vez nunca recuerdes
que fui yo el que te liberó
de los laberintos
de una biblioteca de Buenos Aires.
ANNABELL MANJARRÉS FREYLE
(Gaira, Colombia. 1985). Periodista, poeta y narradora. La Gobernación del Magdalena le concedió el primer lugar en poesía y el segundo en cuento en el Concurso de Poesía y Cuento Joven 2013. Es Premio Nacional de Cuento Bueno y Breve, de la revista El Túnel, de Montería, 2015, certamen que ganó con el texto El hombre en su jaula. Autora de tres poemarios inéditos: Espejo Lunar Blanco (2010), Óleo de una mujer acosada por el tiempo (2013) y Animales invertebrados (2017); este último trabajo ganó el premio internacional de poesía Voces Nuevas de Ediciones Torremozas (Madrid, España), 2018. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, al catalán, al francés y al italiano, y figuran en diversas antologías nacionales e internacionales.
Precario testigo que no puede traducir una onomatopeya
Guadalupe Grande: Gatas pariendo
SEPTIEMBRE 2, 2018
«… Nada tan evidente como la eternidad de las víctimas…»
GG
«Gatas pariendo»
Así escuchas las cosas de tu vida como el maullido de un gato al fondo del jardín
Te despiertas de madrugada y oyes al fondo muy al fondo ese remoto maullido de gato recién nacido
Y un verano y otro y luego otro más hasta llegar a esta noche
al fondo jardín al fondo
Así escuchas las cosas de tu vida así escuchas las cosas del
mundo
a oscuras de noche palpando el susto de no entender o el de no querer hacerlo
y ese gato que no para de maullar y es una pequeña herida no sabes de qué no sabes de quién pero ahí está insistiendo clamando de hambre y noche al borde del peligro al borde del abismo al borde del jardín Un coche un faro luego nada
Y continuarán los maullidos más obcecados que tú y si no al tiempo al próximo verano hasta la próxima canícula sonido desvalido como una onomatopeya tan poco lírica que no la puedes escribir
Qué pensaría nadie y quién es nadie al leer esa onomatopeya tan líricamente escrita tan ridículamente sonora tan de viñeta de posguerra
pero suena suena cada noche
y tú para bordear la herida dices que así empezó todo con una onomatopeya con un sonido tan innombrable como ahora el insistente maullido del gato recién nacido convocándote a dónde pidiéndote qué
O quizá algo peor tal vez nada te convoque y tan solo te despiertas en medio de la noche para ser el precario testigo que no puede traducir una onomatopeya Eso te dices para bordear la herida
Escuchas el maullido del gato Has visto un hombre sin brazos al borde de la limosna has rozado la pierna perdida del animal en el pantalón doblado sobre el muslo has comprendido que la muerte es un ramo de rosas de plástico atado a un farol
y te has preguntado qué palabra no es una onomatopeya indescifrable, una persecución en la sombra
Un verano y otro al fondo de la vida al fondo del jardín al fondo del sonido
Y las gatas siguen pariendo sin parar y paren onomatopeyas que al fondo del jardín resuenan como las tablas de la ley
Guadalupe Grande
De: «Hotel para erizos»
Ed. Calambur 2010©
Recogido en la antología: «(Tras)lúcidas» – Poesía escrita por mujeres (1980-2016)
Edición de Marta López Vilar
Bartleby Editores 2016©
ISBN: 978-84-92799-97-8
Guadalupe Grande Aguirre nació en Madrid el 20 de mayo de 1965.
Es hija de los también poetas Felix Grande y Francisca Aguirre.
Es licenciada en Antropología Social por la Universidad Complutense de Madrid.
En la actualidad es responsable de la actividad poética de la Universidad Popular José Hierro, San Sebastián de los Reyes, Madrid.
También de Guadalupe Grande en este blog:
«Guadalupe Grande: Las estaciones y el pájaro afilador»: AQUÍ
«Guadalupe Grande: Bodegón»: AQUÍ
«Guadalupe Grande: Letanía sin nosotros»: AQUÍ
«Guadalupe Grande: Prólogo (El libro de Lilit)»: AQUÍ
«Guadalupe Grande: La ceniza»: AQUÍ
«Guadalupe Grande: Azogue»: AQUÍ
«Guadalupe Grande: El rastro»: AQUÍ
«Guadalupe Grande: La huída»: AQUÍ
«Guadalupe Grande: Junto a la puerta»: AQUÍ
Bibliografía poética:
El libro de Lilit” – Premio Rafael Alberti en 1995. Editorial Renacimiento, Sevilla, 1996. ISBN 84-89371-07-5.
La llave de niebla” – Calambur Editorial – Madrid, 2003. ISBN 84-96049-06-X.
Mapas de cera” – Ed. Poesía Circulante – Málaga, 2006.
Mapas de cera – plaquette – Ed. La Torre degli Arabeschi, Angera, Italia, 2009.
Hotel para erizos” – Calambur Editorial, Madrid, 2010. ISBN 84-8359-204-5.
Métier de crhysalide» (antología en traducción de Drothèe Suarez y Juliette Gheerbrant) Ed. Alidades, Évian-les-Bains, Franica, 2010.
También de (Tras)lúcidas en este blog:
«Esther Muntañola: Astillas»: AQUÍ
Tomado de https://trianarts.com/guadalupe-grande-gatas-pariendo/#sthash.k8uUPcZN.dpbshttps://trianarts.com/guadalupe-grande-gatas-pariendo/#sthash.k8uUPcZN.dpbs
Huir es regresar eternamente
El vuelo de Guadalupe Grande
La vida nos sabe a poco
el mar no nos basta
Somos un signo de interrogación
que ha perdido su pregunta
Y sobre todas las tristezas
el vuelo ensimismado del trapecio
-pronuncié tu nombre más solitario
tu nombre hecho de ausencia
mínimo conjuro de sílabas que nombra
la falta sin límites de tu tamaño
palabra inhóspita que lleva
a una región de aire
en la que el equilibrio es un calvario
-conozco bien esta vocación de aire
esta opulenta miseria
este esplendor de la tristeza
este ultraje de las redes y del tiempo
Conozco bien el desatino
de las palabras que nombran las ausencias
Huir es regresar eternamente







